domingo, julio 10, 2005

Agua Dulce

Pobre Lector/ de los Jueves

Mermelada con Agua

¿Creen ustedes que es una buena combinación... mermelada con agua? Todo indica que sí, por lo menos para algunos periodistas que se han apuntado con entusiasmo a la campaña por la privatización del agua en nuestra sufrida capital.
Pero la relación del agua con el periodismo limeño va más allá de la menuda bolsa de viaje o la canasta navideña para comunicadores pues significaría la probable presencia de “Vivendi Universal”, el nuevo gigante mundial de las comunicaciones.
“Vivendi-Generale des Eaux”, junto con “Suez” y “RWE Thames” controlan en la actualidad casi el 70 por ciento del suministro de agua en el mundo. Cito: “Vivendi obtuvo más de 12 mil millones de dólares de beneficios en el 2002, frente a los 5 mil de hace una década...” (Véase amplia información sobre Vivendi Universal vìa Google. Hay de sobra).
Y cito más: “Sin embargo, el historial de los servicios que han prestado sobre todo en los países del sur del planeta, es a la vez turbio y bien documentado: contratos secretos, incremento de las tarifas, ineficiencia del servicio, cortes del suministro, escasa calidad, casos de soborno y corrupción.” Sigue un largo etcétera.
Los hábiles dueños de Vivendi comprendieron pronto que la información era clave para la venta de su servicio acuoso y decidieron invertir en medios masivos. Total, ahora están en primera fila junto a AOL-Time Warner, Bertelsmann, Murdoch, Hachette, UnitedGlobal Com.Vivendi controla televisión digital en Francia, Noruega, Suecia, Bélgica, España, Holanda, Polonia y algo de Africa. La TV Cable en Francia, algo de redes vía Vivendi.
Net, los Estudios Universal y el Universal Music Group. La lista es larga y comprobable.
El negocio del agua (la llaman ahora “oro azul”) es tan prometedor que el Banco Mundial y el Bando Interamericano de Desarrollo no pondrían trabas para un buen préstamo si nuestra modesta “Sedapal” se pusiera a la venta, previo limpísimo concurso, por supuesto.
Aquí es entonces donde comenzamos a sacar cuentas sobre las campañas que acusan a Sedapal de ineficiencia y de proveer a Lima con agua contaminada. Recordarán algunos de ustedes el terrible titular del diario “El Comercio” (domingo, primera página, seis columnas!) que denunciaba el elevado nivel de arsénico en el agua que manaba de nuestros caños.
Y hace solo unos días, un columnista del diario “Peru21” reclamaba sin ningún pudor “Privaticemos el agua”, uniéndose al clamor mermelero que se inició hace ya semanas en otras columnas neoliberales.
No creo equivocarme si auguro que muy pronto estaremos espectando una gran campaña a favor de que la empresa privada tome el control del agua potable limeña y que consistirá, en primerísimo lugar, en la demolición mediática de los servicios de Sedapal.
¿Habrá debate en los medios, amplio, serio y plural? Hace poco un colega recordaba que la discusión sobre la conveniencia de las AFPs terminó bruscamente con el contrato de colegas que promocionaron los servicios de las "Jubiladoras" y sabemos de algunos que fueron becados a los Estados Unidos... para estudiar el color de la arena de Miami...
Qué tal periodismo el nuestro. Felizmente muchos periodistas, nuestra reserva moral del oficio, no aceptan combinar publicidad con periodismo y menos todavía, unirse a una campaña como ésta. Tengo la esperanza.

Derechos Reservados. Cucu Press Features Syndicate

domingo, julio 10, 2005

"Waterloo"

Anoche comprendí el significado exacto de “Waterloo”, cuando escuché el relato de mi amigo y condiscípulo Beto, al que encontré rumiando un cachito de mantequilla en un café sansidrino.
-No caviles, hace daño ..
- le dije, haciéndome el chistoso.
-No amigo, estoy pensando en los años... fíjate que anoche tuve mi Waterlooo...
Con una buena historia en ciernes me acomodé, pedí dos relámpagos de caramelo y una chicha doble.
-Cuéntame, soy todo oídos.
-¿Te acuerdas de Rosa María, la profesora argentina que conocimos esa vez que nos encontramos en Buenos Aires?
-Cómo olvidarla, tenía unas..
-Todavía las tiene -interrumpió.
-Está en Lima, se va hoy, y me llamó anoche para recordar aquellas horas porteñas.. Solita, aquí nomás, en El Olivar...
-¿Y? ¿Qué tal?
-Ay, fui a las nueve, estaba recién bañadita, ni se nota que ya pasa los cincuenta, fácil. Nos acomodamos, conversamos, recordamos.
“¿Qué hacemos” me dijo. “A Miraflores” sugerí y fuimos al Haití. Ahí comenzó mi drama. Porque me dijo “¿Qué tomás” y yo, claro, ya no bebo. ¿Un café?" No gracias, me da palpitaciones. Luego me ofreció un cigarrillo y le tuve que decir que mi cardiólogo me lo ha prohibido..
-Oye, qué torreja eres, un esfuerzo...
-Sí pues, luego me dijo “Comamos algo” y le dije que yo no comía de noche. “Entonces vamos a bailar a alguna parte” y, francamente no supe dónde ir porque hace años que no voy a una discoteca. A esas alturas ya se había tomado dos martini vodka con dos aceitunas, fumado tres cigarrillos, y embutido un enorme sánguche... Yo seguía con una Coca Light...
-¿Y, y?? -inquirí, impaciente-Me pidió que la llevara al hotel, subimos, le di un besito en el ascensor pese al tufo de tabaco y en la puerta del cuarto me preguntó, así, a lo bestia:
-“Y de la próstata ¿como andás”?
-¿Qué le dijiste? Me imagino que no le dirías que... (mi amigo se detuvo y suspiró profundo).
-Sí, le dije que estaba en tratamiento y entonces..
-¿Entonces?
-¡Me tiró un portazo en la nariz y ya no quiso abrir ni contestar el teléfono!
Ahí lo dejé a Beto con su cuarto cachito y su Waterloo personal......

Derechos Reservados. Cucu Press Features Syndicate