miércoles, noviembre 30, 2005

¿Qué?¿Libertad de Prensa?

Pobre Lector/de los Jueves

-¿Cómo dice? ¿Libertad de prensa?

¿Ustedes dirían que en el Perú existe amplia libertad de prensa? Si tomáramos como referencia el entusiasmo con que los medios limeños vapulean al presidente Toledo y sus Posibilistas, alguien podría decir que aquí tenemos más libertad que un nórdico.
Pero no es así, y lo demuestra el último informe de “Reporteros sin Fronteras” que coloca a nuestro país en uno de los últimos lugares de la lista de países en que se limita severamente el ejercicio de la libertad de expresión. Vean como nos acercamos peligrosamente a Corea del Norte pero espectemos quienes están adelante:

1 .- Dinamarca; 2.- Finlandia; 3.- Irlanda; 4.- Islandia; 5.- Noruega
.......
41,. Costa Rica; 45.- Bolivia; .... 50.- Chile; ... 93.- Venezuela
.........
¡116!! Perú.

Más abajo, claro, están Colombia (por la guerrilla), México (asesinatos frecuentes) y al final Cuba y Corea del Norte que aseguran que allá sí hay libertad de prensa pero de la otra, la comunista y que, como dirían los académicos, tiene otro “marco teórico”.
“Reporteros sin Fronteras”no es la única institución de corte mundial en señalar al Perú como lugar peligroso para el periodismo. Nuestras cifras son en general sobrecogedoras y así lo demuestran los seguimientos constantes que hacen, que sepamos, el Instituto Prensas y Sociedad (IPYS) y la Asociación Nacional de Periodistas, organizaciones de periodistas (no de empresarios) que ayudan a que los periodistas nacionales desempeñen mejor su oficio y hagan más por la libertad y la decencia en general.
¿Cómo hace “Reporteros” para establecer ese ranking o informe anual en que estamos tan debajo de nuestros vecinos?
Simple: aplica un formato de cincuenta preguntas en que debe marcarse asesinatos, encarcelamientos, agresiones, amenazas, acoso, intimidaciones, vigilancia, grado de impunidad de los agresores, marco jurídico, comportamiento del Estado, las Fuerzas Armadas, limitaciones a Internet, etc. y el resultado es un informe quizá poco matizado pero que refleja la situación general. Es el que permite asegurar que en nuestros estándares Corea, China, Cuba, Vietnam tienen la peor calificación.
Y deja saber al mundo también que en el Perú es peligroso ser periodista.
Los casos son muchos. Citemos como ejemplo el drama del colega Alberto Rivera Fernández asesinado a tiros en Pucallpa en abril del 2004. Ha sido necesaria una campaña a nivel mundial para que la justicia incluya al probado autor intelectual del crimen, el alcalde Luis Valdez.
Todos han confesado: el sicario, testigos, todos apuntando a Valdez. Pero el nivel de corrupción judicial es tal que se ha asegurado la impunidad y aunque hace pocos días se ha logrado establecerle “comparecencia restringida”, se duda seriamente de una sentencia condenatoria. Esto demostraría que aquí se puede matar a balazos a un periodista. Y como si nada.
Otra: cinco periodistas de Radio La Voz, de Bagua, han sido enjuiciados –y la demanda ha sido aceptada por el Poder Judicial- por injuria y difamación. El problema es que les están exigiendo que acrediten tener título profesional de periodistas así como, dice , la querella ya formalizada “certificados de estar habilitados para ejercer la profesión”.
Casos como este, de intimidación evidente, surgen todos los días en nuestras provincias y casi no se publican. Ya no son noticia. Pero felizmente Internet nos sirve para conocerlos y la página “El Gremio de la prensa” insiste con terquedad en denunciarlos, tal como lo hacen los “Reporteros sin Fronteras”.
(Confieso que yo tampoco estoy “habilitado” pese a tener Título porque hace años que no pago al inútil Colegio de Periodistas).

jueves, noviembre 24, 2005

Mi libro 15

Pobre Lector/ de los Jueves

-Mi libro número 15

El título original era “Conversación en La Crónica” pero gracias a Lucho Peirano lo cambié a “Mario Vargas Llosa, reportero a los quince años” que efectivamente describía de mejor manera, directo al blanco, de qué trataba el libro que acaba de salir de las prensas de la Universidad Católica.
(Género indefinido casi periodístico, 150 páginas, 25 soles para los mortales)
Es mi texto número 15 (¡quince!) y ha provocado que, por ejemplo, un buen alumno me pregunte sin mala intención cómo y porqué soy una especie de “máquina de publicar libros”.
Y esto debido a que hace unos meses –en mayo- presenté otro titulado “Ultima Hora, fundación de un diario popular” y en mi weblog “Tío Juan” estoy anunciando otro, más exótico, titulado : “Lo mejor de Cucú Press”. Pura casualidad. Aunque no les cuento lo que tengo pendiente, en especial la historia del corsario Hawkins que terminé hace ya un par de años al “alimón” con mi vecino navegante Klaus Wieghardt, un libro que esperamos publicar en el verano... Y también una historia de los Pregoneros, y de las Campanas en tiempos coloniales y una nueva versión de mis “Géneros Periodísticos”.. Y mi tesis pendiente sobre Manuel Atanasio Fuentes, casi lista... En suma, estoy ocupadísimo... escribiendo.
La idea de este despacho era sin embargo contarles del libro sobre Vargas Llosa y explicarles que es una mezcla de Crónica (Primer Capítulo), Reseña (Segundo Capítulo) y Entrevistas y Perfiles (Tercer Capítulo). Un poco de todo. El primero, la Crónica , hace el relato simple de los tres meses de afanes reporteriles del jovencísimo Mario en “La Crónica” y la reproducción de sus cinco artículos firmados que se publicaron en la sección “De Nuestros Redactores”.
El segundo, lo que llamo Reseña, es la reacción en el ambiente periodístico limeño ante la llegada de la novela “Conversación en la Catedral”, texto inspirado evidentemente en los meses que aprendió el oficio en “La Crónica”. La experiencia la trasladó de manera tan vívida que hasta incluyó los nombres de sus amigos reporteros, Norwin, Carlitos, Milton... Todos reaccionaron de una u otra manera. Norwin se quejó desde Managua, Carlos Ney Barrionuevo redactó “Yo soy Carlitos” y asumió de buen grado el parecido y Milton también se disgustó un poco aunque después se le pasó. Y el tercero quiere ser un retrato en vivo de tales personajes.
Entrevisté entonces a Carlitos en una bar de la Plaza San Martín, a Juan Marcoz en su casa, y redacté perfiles de homenaje a Norwin, el nicaragüense que se suicidó jugando a la ruleta rusa y a Milton von Hesse, que murió prematuramente hace ya diez años. Así es el libro, que termina con un Epílogo nostálgico que remata con “...pocos quedamos para contarlo, Mario Vargas Llosa entre ellos” En suma, les recomiendo la lectura. Y luego me cuentan.


Tío Juan

martes, noviembre 22, 2005

Las Cumbres Decepcionantes

Terminaron las Cumbres de la Información
“La Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información no fue utilizada para desarrollar un enfoque innovador de política pública. Fue una confirmación del paradigma existente”.
El reproche lo hizo Sean O’Siochru, dirigente de la campaña CRIS (siglas en inglés de “Derechos de Comunicación en la Sociedad de la Información” al comentar los resultados finales de la gran Cumbre de Túnez que terminó el viernes entre alegrías empresariales y tristezas de los que consideran que la formidable reunión fue un gran éxito... para los vendedores de teléfonos.
Pero pasó de todo en el evento que dividía nítidamente a los casi 17 mil asistentes. Unos, la mayoría, los convocados por la poderosa Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), a los que se unían las empresas de telecomunicaciones; y los otros, los voceros de la sociedad civil que trataban de coordinador la “otra” reunión, la “Cumbre Ciudadana de la Sociedad de la Información”, alternativa y contestataria.
Dijimos en nota anterior que la reunión fue organizada en el peor escenario imaginable, esto es, un país como Túnez presuntamente autoritario en el que las autoridades hicieron lo imposible por trabar las actividades de los insumisos hasta el punto de negar la entrada al secretario general de “Reporteros sin Fronteras” por las continuas protestas de esta entidad por los abusos tunecinos.
Pero los “Reporteros” se vengaron: colocaron en el gran corredor de acceso a la sala del plenario un gran y colorido mapa representando “los agujeros negros de Internet”, entre los que brillaba Túnez, el país anfitrión que tiene varios “ciberdisidentes” presos y que ha sido calificado como “predador de Internet” .
-El reino empresarial
Como muestra del futuro, Nicolás Negroponte llevó el éxito técnico del MIT, la computadora de plástico de 100 dólares que será repartida bajo el lema “Una laptop por niño”. Es una máquina muy ligera que puede funcionar a batería que se carga con vueltas enérgicas a una manivela. El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, fue invitado a probarla y lo hizo con tanto entusiasmo que rompió la manija ante la risa general y el descontento del célebre Negroponte.
Pero fue una anécdota. Más seria fue la presencia de las grandes empresas que se instalaron en un pabellón donde fue posible apreciar lo último en telecomunicaciones, aunque es verdad que no se vendía allí nada, se mostraba nomás. Se afirma y seguramente con razón, que la rutilante exhibición de Microsoft, Nokia, Sun Microsystems, etc., fue más atractiva para los miles de asistentes que los discursos que un poco más allá pronunciaban jefes de Estado y académicos de uno u otro bando.
Pese a que se insistió en que la Cumbre no era una exhibición comercial, lo sustantivo de la muestra fue que los empresarios estuvieron allí, presentes y vigilantes , poniendo además en práctica un nuevo código linguístico para llamar a las cosas de manera de no irritar a los comunicadores. Como por ejemplo, decir que un vendedor de equipos es un “gerente del sector público encargado de asuntos comunitarios”.
-Internet y Brecha Digital
Quizá la batalla central, resuelta antes de comenzar luego de negociaciones , fue la relativa a la “gobernanza” de Internet y con resultados que decepcionaron a la sociedad civil allá representada. No fue posible remover un ápice el férreo control que tiene la ICANN (Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números), entidad de fachada privada que manejan los Estados Unidos , aunque se colocar el tema en logró que el tema en mesa de discusión y se ha creado un Foro de Gobernanza que todavía no se sabe cómo funcionará. Pero los optimistas creen que por lo menos se logró introducir una cuña en una zona de casi santuario de los Estados Unidos.
Pero no han faltado quienes reprochan que la discusión se haya conducido con más energía hacia Internet cuando los esfuerzos debían dirigirse al tema de la financiación del cierre de la dramática y brecha digital que divide al mundo. La desatención al tema llegó al extremo cuando los países ricos reiteraron su posición de la Cumbre anterior, en Ginebra, de negarse a respaldar el “Fondo de Solidaridad Digital” pues es obvio que las virtudes de la Sociedad de la Información no llegarán jamás a los países pobres si no se cuenta con los recursos necesarios.
-Las Declaraciones finales
Montañas de documentos surgidos de ambas Cumbres abruman a los observadores y hacen difícil adelantar balances, aunque las noticias sobre las actuaciones e interés empresariales hacen presumir que el mercado presidirá las acciones futuras de los países ricos en el tema de la Brecha Digital.
La Cumbre oficial emitirá una Declaración con aquel lenguaje optimista que manejan los burócratas internacionales pero dentro de pocos días la otra Cumbre, la Ciudadana, emitirá la suya y entonces conoceremos mejor de la frustración de quienes insistían en colocar en el centro del debate la frase clave: el derecho a la información.
Un periodista de IPS, una de las pocas agencias que siguió de cerca ambas Cumbres, planteó interrogantes claves: “¿Pero Internet y la telefonía celular ayudarán a más gente a salir de la pobreza que aqueja a miles de millones de personas en tantos países? Y si esto fuera cierto ¿cuál es el mejor modo de afrontar el desafío?”.
Y añadimos: ¿para quién será el dinero que pongan los países ricos, para las gentes o las empresas?

miércoles, noviembre 16, 2005

Perú Chiquito

¿Conoces el Perú de verdad?
Para conocer el Perú profundo, caótico, desordenado, despelotado, basta con ir a dos lugares: la avenida Abancay... y el aeropuerto internacional. En ambos lugares se expresa mejor que en cualquier lugar el carácter de los peruanos. Las mejores expresiones de ventajismo, mañoserías, corrupción, desorden, abuso de pequeños poderes, incapacidad policial, confusión extrema, se dan de manera generosa en ambos.
Soy caserito de la avenida Abancay desde hace muchos años y por tanto testigo, actor y víctima de aquel despelote urbano.
Por lo menos una vez por semana trepo al enorme bus de la Línea 9 (“!Todo Abancay! ¡Todo Abancay!!) que recorre la avenida Petit Thouars, dobla por 28 de Julio, encara la Plaza Manco Cápac y se sumerge en la amplia avenida de cuatro carriles donde impera la Ley de la Selva.
Todo es posible en esa avenida que un amigo llama “Perú Chiquito”. En mis viajes semanales a la Biblioteca Nacional he sido bolsiqueado, estrujado, asaltado en dos ocasiones y siempre a punto de ser atropellado por algún microbús conducido por los daltónicos y sordos choferes criollos. Soy perseguido de manera implacable por los llamadores de los reyes de la foto carnet para DNI, por lustrabotas, compradores de oro, flanqueado por escaperos que me empujan hacia la pared, escrutado y hasta palpado por probables asaltantes... todo es peligro hasta llegar a la Biblioteca Nacional donde un desconfiado vigilante me exige documentos, advirtiendo mi aspecto de terrorista y consintiendo al final que puede ingresar a ese templo de la cultura.
Al acercarse el mediodía se debe cerrar las ventanas de la Sala de Investigaciones porque la marcha del día intranquiliza a los lectores. Un alucinante concierto de pitos, matracas, lemas, bocinazos invade la Biblioteca y a veces llega el aroma de una que otra bomba lacrimógena como indicio de la batalla que se libra un par de cuadras más allá, en la Plaza del Congreso.
Al salir, no es posible tomar taxi en la puerta del edificio pues está prohibido que los automóviles se acerquen a la vereda; se debe retroceder hacia las calles paralelas donde están los diplomáticos y algunos policías. Desde allí es posible huir hacia la relativa tranquilidad sansidrina.
El otro espejo del Perú es el Aeropuerto Internacional del que Jorge Chávez nunca tuvo la culpa y menos ahora en que la Entrada y Salida es una aventura que envidiaría Julio Verne.
Para comenzar, el peaje más caro del mundo debido a la brevedad del tramo por el que hay que pagar, luego, el callejón estrecho donde se escurre el taxi y finalmente el vigilante que pide pasaporte y boleto para franquear el paso.
Pero lo sensacional es el ingreso a Lima. Si la empresa de aviación es misia no pagará la cómoda “manga” y usarán el autobús conducido por choferes de combi a los que da lo mismo llevar personas que bultos. Y luego, lo máximo: Migración, el pasaporte, el sello de entrada para lanzarse a la búsqueda de la maleta.
Soy testigo (y víctima) de la clamorosa ineficiencia nacional pues he debido viajar varias veces en este año que termina. Nunca hubo personal completo y el último sábado , cuando cientos de agotados viajeros llegaban a Lima solo había seis, repito seis, esforzados aduaneros que soportaban pullas y reclamos de quienes hicimos filas de hasta una hora para ingresar al país. Nadie recibía las quejas y cuando logré audiencia con el que me dijeron era responsable, me miró de arriba abajo y me lanzó el clásico peruanismo policial:
-“Siga su camino, joven”.

lunes, noviembre 07, 2005

Los 15 de Mario Vargas Llosa

-La vieja manía de escribir

Algunos sobrinos me reclaman presencia porque es verdad que hace un par de semanas que no envío nada para honrar los contratos de “Cucú Press”. Pero es que he estado muy ocupado.
Les contaré: en el último verano emprendí a fondo la tarea de buscar información para contar los tiempos de iniciación en el periodismo de Mario Vargas Llosa, en “La Crónica” de 1952. No fue difícil porque tenía el testimonio de Carlos Ney Barrionuevo, uno de los periodistas que lo recibieron en enero de aquel año y que lo ayudaron a aprender la Pirámide Invertida. Con la colección del diario delante, seguimos los casos locales, policiales que “cubrió” el joven reportero y localicé cinco artículos que no han vuelto a publicarse y que será interesante divulgar como ejemplo de la precocidad del futuro escritor.
El libro –una crónica sencilla y extensa- ya está terminado y se llama “Vargas Llosa, Reportero a los 15 años” y verá la luz en pocas semanas publicado por el Fondo Editorial de la Universidad Católica. Y para que no digan que miento, aquí va como primicia la primera página:

“Corrían los primeros días de enero de 1952 cuando padre e hijo esperaron con calma que el enorme y ruidoso tranvía saliera despacio del paradero inicial traqueteando rumbo a Chorrillos, luego cruzaron el pasaje Cueva hacia la vieja casona de Pando, en el jirón Carabaya a pocos metros de la Plaza San Martín. Saludaron en la entrada al portero La Rosa que leía repantigado en la silla de la pequeña caseta y quien les contestó con un gruñido de antiguo conocido y penetraron en el pasillo oscuro, casi tenebroso, que conducía a un patio central y la escalera.
Antes de los escalones de mármol, a la derecha, una ventanilla anunciaba “Publicidad”; más allá, en el medio, un cuartucho y artículos de limpieza; al fondo, por otro pasadizo, se distinguía cierto trajín de obreros pero sobre todo se percibía aquel entrañable olor a plomo que los periodistas sabían reconocer.Pese al sol que bañaba Lima, la casa no podía librarse del olor a viejo y guardado que surgía de sus rincones. Cuando llegaron al final de la escalera Mario no pudo evitar echar una mirada rápida a la puerta del fondo, de vidrios con cortinas que impedían ver el interior. Era la parte prohibida de la casona, donde vivía el director con su esposa y dos hijas guapas, distantes, inalcanzables, invisibles para los curtidos redactores.
-Vamos, don Santiago nos está esperando en su oficina –urgió Ernesto Vargas a su hijo Mario, un jovencito alto y delgado, de rostro enjuto en el que destacaban sus dientes de conejo que se hacían más grandes cuando sonreía. Tenía motivo para estar contento, iba a convertirse en periodista luego del par de duros años en el Colegio Militar “Leoncio Prado” y al que ya no volvería jamás.”

sábado, noviembre 05, 2005

Este Chavez

Pobre Lector/de los Jueves
Este Chávez, qué fastidioso
La funcionaria se acercó al presidente Hugo Chávez que gesticulaba con un papel en la mano y le pasó una notita que, presumimos, consignaba algo así como “Su tiempo ha terminado”. Porque los Presidentes solo tenían asignados cinco minutos en el podio.
Se hizo pesado silencio en la magna Asamblea de las NN.UU. y quizá alguno sonrió pensando en el mal rato que le hacían pasar al Presidente venezolano. Pero Chávez, de lo más fresco, dijo: “Creo que el Presidente de Estados Unidos habló aquí durante unos veinte minutos el día de ayer, según me han informado... yo pido permiso, Excelencia, para terminar mi alocución”.
Y siguió dándole de alma a los Estados Unidos: “¡Vaya que nos amenazan con la guerra preventiva y la llamada Responsabilidad de Proteger, pero hay que preguntarse quién nos va a proteger, cómo nos van a proteger! Hoy reclamamos un nuevo orden económico internacional... no permitamos que un puñado de países intente impunemente reinterpretar impunemente los principios del Derecho Internacional para dar cabida a doctrinas como la Guerra Preventiva...”.
O sea, que este Presidente ha venido aquí a incomodar, a subvertir el orden. Bush había tomado veinte minutos con aires de legítimo propietario y he ahí que viene Chávez y reclama igualdad de condiciones. Como si todos fueran iguales.Pero este Chávez se está haciendo más latoso todavía porque está ayudando a solventar una especie de “CNN de los pobres del sur”, poniendo el 51 por ciento del enorme capital que se requiere para instalar una cadena televisiva. “Telesur”, se llama y viene aquí también a contrariar, a estorbar el orden informativo sudamericano.
Lo mismo pasó con Al Yazira, la gran cadena que siguen 40 millones de árabes y que tiene su base y conexión satelital en el Emirato de Qatar. Fue precisamente el Emir quien, en 1996, donó 150 millones de dólares para la fundación de otra piedra en el zapato del gobierno de los Estados Unidos.¿Y qué quieren estos molestos de Telesur? Imagínense: ser una alternativa informativa para que no sea solo la CNN, BBC, DW y los españoles quienes nos dicen lo que pesa en América Latina.
Habráse visto. Si no fuera porque el Muro de Berlín ha caído, cualquiera diría que se trata de una campaña buen orquestada desde Moscú o algo peor. No pensemos en Corea del Norte, o Cuba, pobres de solemnidad, pero debiéramos sospechar de que Chávez está en la peligrosa ruta de la subversión continental.Telesur inició ya sus transmisiones regulares pero sólo pueden verse en Venezuela, Cuba, Argentina y Uruguay porque los otros países tienen legítimo derecho a rechazarla en nombre de la libertad de prensa. Una especie de Gripe Aviar de la Información.
No hay problema. Ya la administración Bush ha anunciado que estudia la fundación de una poderosa emisora que, dirigida hacia el sur, diga la verdad a los venezolanos. Y no como Telesur que solo quiere decir lo que Chávez piensa y que, si no es igual a lo que piensa Bush es pensamiento equivocado.
Díganme pues si no es un impertinente este Presidente Chávez.